¿Puede una inteligencia artificial recomendar mejor tarifa eléctrica que un programa especializado?

La inteligencia artificial es capaz de analizar miles de datos, realizar cálculos complejos y consultar información sobre tarifas eléctricas. Esto plantea una pregunta cada vez más razonable: ¿podemos entregarle nuestro consumo anual a una IA y confiar en que encuentre la tarifa eléctrica más barata?

Para comprobarlo hemos utilizado un caso real. Partimos de un fichero .CSV descargado de la distribuidora con un año completo de consumo horario, desde el 1 de septiembre de 2025 hasta el 31 de agosto de 2026.

La misma curva de consumo se ha evaluado mediante dos procedimientos diferentes:

  • Un análisis realizado por inteligencia artificial (GPT 5.6 Sol nivel Alto)
  • Electro Ahorro para Windows, una aplicación específicamente desarrollada para comparar tarifas eléctricas.
Para que la comparación fuese homogénea se utilizaron en ambos casos los parámetros fundamentales del suministro:

  • 4,00 kW de potencia contratada en ambos periodos
  • IGIC del 3 % (vivo en Canarias).
  • un periodo de 365 días.
  • y la misma curva anual de consumo.

El objetivo no es comprobar simplemente quién hace mejor una multiplicación. La cuestión realmente interesante es determinar qué método es más fiable cuando una persona quiere saber qué tarifa debería contratar.

El punto de partida: ambos interpretan prácticamente igual el consumo

Antes de comparar tarifas hay una comprobación esencial: asegurarnos de que los dos sistemas están trabajando con el mismo consumo.

La diferencia total es de solamente 0,889 kWh al año, que representa aproximadamente un 0,03 % del consumo anual. En la práctica es irrelevante para decidir qué tarifa contratar.

Lo verdaderamente importante es que ambos sistemas interpretan de forma prácticamente idéntica la curva de consumo. Esto permite descartar desde el principio una posible explicación para las diferencias posteriores: el problema no está en que uno de los dos esté analizando una cantidad de energía sustancialmente distinta.

Nota: Electro Ahorro también analiza el consumo según otras franjas horarias, ya que no todas las tarifas eléctricas utilizan la distribución estándar en punta, llano y valle.

Resultado obtenido por la inteligencia artificial

Con 4 kW de potencia e IGIC del 3 %, la inteligencia artificial obtuvo esta clasificación:

La recomendación sería, por tanto: TotalEnergiesA tu Aire Programa tu Ahorro: 608,61 euros al año.

Si únicamente observásemos este análisis, parecería una conclusión perfectamente razonable. Pero Electro Ahorro cambia completamente el panorama.

Resultado obtenido por Electro Ahorro

La aplicación especializada obtiene como primeras posiciones:

Aquí encontramos inmediatamente la principal diferencia entre ambos métodos. La tarifa que la inteligencia artificial considera ganadora ocupa solamente la novena posición en Electro Ahorro. Y la tarifa que Electro Ahorro considera ganadora ni siquiera estaba presente en el conjunto de tarifas comparadas por la IA.

La diferencia decisiva no está en las matemáticas

Este es probablemente el resultado más interesante de toda la prueba. Podríamos pensar que la inteligencia artificial ha calculado mal la factura de TotalEnergies. Pero al comparar exactamente esa misma tarifa en ambos sistemas encontramos esto:

La potencia coincide al céntimo. El coste de la energía solamente difiere en 0,06 euros durante todo un año. Y el resultado completo presenta una diferencia de 1,86 euros anuales. En porcentaje, aproximadamente un 0,3 %.

Eso significa que, cuando ambos sistemas reciben la misma tarifa y trabajan bajo parámetros equivalentes, sus resultados son extraordinariamente próximos.

Por tanto, el principal problema de la IA no es que no sepa calcular una factura. Todo lo contrario. Los cálculos demuestran que puede hacerlo con bastante precisión.

Entonces, ¿por qué recomienda una tarifa diferente?

Porque para encontrar la mejor tarifa hay que resolver en realidad dos problemas distintos.

  1. ¿Cuánto costaría esta tarifa concreta con mi consumo?
  2. ¿Existe alguna otra tarifa del mercado todavía más barata?

La inteligencia artificial resuelve bastante bien el primer problema. El segundo es mucho más complicado.

En el análisis realizado por IA se estudiaron solo diez tarifas. Electro Ahorro muestra muchas más , alrededor de 250 tarifas diferentes de distintas comercializadoras y precisamente varias de las tarifas que no estaban presentes en la comparación de la IA aparecen en las primeras posiciones. Este detalle es fundamental.

Una IA puede calcular perfectamente las diez tarifas que encuentra y aun así no encontrar la tarifa más barata. No porque haya cometido un error matemático, sino porque simplemente la verdadera ganadora no formaba parte del conjunto analizado.

El ejemplo de EsLuz Energías lo demuestra claramente

Según Electro Ahorro: EsLuz Energías — Fija 3 Tramos: 566,83 €

Según la inteligencia artificial: TotalEnergies — Programa tu Ahorro: 608,61 €

La diferencia es: 41,78 euros al año. Eso representa aproximadamente un 7,4 % más respecto al coste de la tarifa ganadora de Electro Ahorro. 

Puede no parecer una diferencia enorme pero estamos hablando precisamente del objetivo del comparador: encontrar el precio mínimo. Una recomendación que deja aproximadamente 42 euros anuales sobre la mesa no puede considerarse la mejor recomendación disponible, aunque todos sus cálculos internos sean correctos.

Y existe una prueba todavía más contundente

Electro Ahorro calcula TotalEnergies Programa tu Ahorro en 606,75 €. La inteligencia artificial obtiene 608,61 €. Es decir, los dos están prácticamente de acuerdo sobre cuánto cuesta esa tarifa.

El desacuerdo está en otra cuestión completamente distinta: la IA cree que esa tarifa es la mejor porque no ha comparado algunas de las ofertas que Electro Ahorro sí conoce.

Esto permite separar con bastante claridad dos conceptos que con frecuencia se confunden:

  • Exactitud: La IA puede ser muy exacta calculando una tarifa.
  • Exhaustividad: Eso no implica que haya localizado todas las tarifas relevantes.

Y cuando se busca «la tarifa más barata», la segunda propiedad es tan importante como la primera.

Algunas tarifas coinciden mucho y otras bastante menos

La comparación también muestra que no todas las ofertas coinciden con la misma precisión.

Por ejemplo:

Aquí aparece otro aspecto importante de las tarifas eléctricas. Dos productos pueden tener el mismo nombre y, sin embargo, el resultado depender de:

  • La fecha en que se obtuvo el precio.
  • Una promoción vigente.
  • Descuentos temporales.
  • El precio del término de potencia.
  • Condiciones reservadas a nuevos clientes.
  • La versión concreta de la oferta almacenada.

Por eso no basta con que una IA encuentre en Internet una página que contiene el nombre de una tarifa. Tiene que determinar qué precio está realmente vigente y bajo qué condiciones.

Una aplicación especializada tampoco queda exenta de este problema: su base de datos igualmente debe mantenerse actualizada. La diferencia es que en ella la información ya está organizada de una manera específicamente diseñada para hacer estas comparaciones.

Una aplicación especializada tiene una ventaja estructural

Electro Ahorro ha sido diseñado exactamente para resolver este problema. No intenta comprender cualquier cuestión que le planteemos. Su objetivo es mucho más concreto: calcular tarifas eléctricas.

Esto le permite disponer de una base de datos estructurada donde cada tarifa puede almacenar de forma homogénea elementos como:

  • Precio de la energía.
  • Precio de la potencia.
  • Tipo de horario.
  • Impuestos.
  • Servicios o conceptos adicionales.
  • Periodos.
  • Promociones.
  • Demás parámetros necesarios para realizar la simulación.

Después aplica la misma curva de consumo a todas las ofertas. 

Esta forma de trabajar aporta una ventaja enorme: todas las tarifas se someten al mismo procedimiento de cálculo.

Una inteligencia artificial, en cambio, debe localizar primero las ofertas, interpretar cada página comercial y transformar información presentada de formas muy diferentes a un formato común. Ese paso previo introduce bastante más incertidumbre.

La inteligencia artificial también tiene ventajas importantes

Sería un error concluir que, debido a esto, la IA no resulta útil. De hecho, tiene capacidades que una tabla de resultados difícilmente puede ofrecer.

Electro Ahorro nos dice: EsLuz Energías cuesta 566,83 €. La inteligencia artificial puede ayudarnos a responder preguntas posteriores:

  • ¿Por qué es más barata?
  • ¿Existe permanencia?
  • ¿Durante cuánto tiempo se mantiene el precio?
  • ¿Hay algún servicio adicional?
  • ¿El descuento termina después del primer año?
  • ¿La tarifa es adecuada si nuestro consumo cambia?
  • ¿Nos interesaría desplazar más consumo a determinadas horas?
  • ¿Qué diferencia real existe entre la primera y la segunda clasificada?
  • ¿Merece la pena cambiar de compañía por un ahorro de unos pocos euros?

Ese tipo de razonamiento es precisamente el terreno en el que una IA puede aportar mucho valor.

¿Es suficiente conocer cuál es la tarifa más barata?

No necesariamente. Observemos las dos primeras posiciones de Electro Ahorro:

  • EsLuz Energías: 566,83 €
  • Imagina Energía: 567,11 €

La diferencia es únicamente de 0,28 euros al año. Ante una diferencia así, afirmar simplemente que la primera es «mejor» tiene poco sentido.

Podrían ser mucho más importantes cuestiones como:

  • Permanencia.
  • Atención al cliente.
  • Facilidad de facturación.
  • Duración de una promoción.
  • Métodos de pago.
  • Servicios asociados.
  • Revisión futura del precio.

Aquí vuelve a ser especialmente útil la IA. Un comparador es excelente ordenando números. Una inteligencia artificial puede ayudar a interpretar cuándo una diferencia numérica realmente importa.

¿Qué ocurre con el PVPC?

También es significativo el resultado del mercado regulado. La IA obtiene 617,06 € y Electro Ahorro obtiene 620,26 €. La diferencia es solamente 3,20 euros anuales. Los dos sistemas, por tanto, sitúan el PVPC en una zona parecida. Sin embargo, su posición dentro del ranking es distinta porque Electro Ahorro incluye muchas más tarifas.

En la comparación de la IA aparece en segundo lugar mientras que en Electro Ahorro cae hasta aproximadamente la duodécima posición. Es otro ejemplo perfecto de por qué posición y coste no son lo mismo.

La IA no estaba demasiado equivocada sobre cuánto costaría el PVPC. Lo que estaba incompleto era el contexto competitivo que lo rodeaba.

El verdadero riesgo de preguntar directamente a una IA

Supongamos que una persona entrega su fichero de consumo a una inteligencia artificial y pregunta: ¿Cuál es la tarifa eléctrica que más me conviene?

La respuesta puede parecer tremendamente convincente. Puede incluir:

  • Miles de horas analizadas.
  • Porcentajes de punta, llano y valle.
  • Fórmulas.
  • Impuestos.
  • Precios del kWh.
  • Términos de potencia.
  • Comparativas.
  • Incluso recomendaciones personalizadas.

Todo ello puede ser correcto. Pero existe una pregunta que el usuario difícilmente puede comprobar: ¿Ha considerado realmente todas las alternativas interesantes?

En esta prueba sabemos que no. Y ese es probablemente el principal motivo por el que todavía debemos ser prudentes con una recomendación tarifaria obtenida exclusivamente mediante IA.

El verdadero riesgo de confiar exclusivamente en una aplicación

También existe el problema contrario. Un programa especializado depende de su base de datos.

Si una comercializadora modifica mañana una tarifa y la aplicación todavía no la ha actualizado, el programa seguirá calculando perfectamente... con un precio antiguo.

Además, ningún ranking sustituye completamente la lectura de las condiciones contractuales.

  • La primera posición puede corresponder a una promoción.
  • Puede existir una condición de contratación.
  • Puede modificarse el precio después de doce meses.
  • Puede haber algún servicio asociado.

Por tanto, que el cálculo sea correcto no significa necesariamente que la decisión contractual ya esté tomada. Ahí una comprobación posterior sigue siendo recomendable.

¿Quién es mejor calculando?

Los resultados permiten responder bastante bien a esta cuestión.

Cuando ambos sistemas procesan una tarifa con datos equivalentes, pueden llegar a resultados prácticamente idénticos. El mejor ejemplo es TotalEnergies: 606,75 € frente a 608,61 €. La diferencia es de apenas el 0,3 %. Incluso el término de potencia coincide exactamente: 251,92 € frente a 251,92 € y la energía difiere solamente seis céntimos.

Por tanto, no sería justo afirmar que la aplicación especializada gana porque «la inteligencia artificial no sabe calcular». Sí sabe calcular. La cuestión importante es otra.

¿Quién es mejor encontrando la tarifa más barata?

En esta prueba concreta, Electro Ahorro, y con una diferencia bastante clara.

La IA encontró una tarifa de 608,61 € y Electro Ahorro encontró varias por debajo de ella y llegó hasta 566,83 €.

La explicación fundamental es que el programa dispone de un catálogo mucho más amplio y estructurado de ofertas y este aspecto es decisivo. Para descubrir el mínimo de un conjunto primero debemos conocer el conjunto. Una calculadora perfecta aplicada a diez alternativas no puede descubrir que la undécima era mejor.

¿Quién es mejor explicando la decisión?

Aquí la inteligencia artificial tiene ventaja. Una aplicación puede calcular que una tarifa cuesta 566,83 € y otra 567,11 €. Pero una IA puede advertirnos inmediatamente de algo mucho más útil: la diferencia entre ambas es irrelevante: 28 céntimos al año. Por tanto, sería absurdo elegir entre ellas exclusivamente por precio.

También puede analizar las cinco primeras, revisar sus características y ayudar a decidir cuál ofrece el mejor equilibrio entre:

  • Precio.
  • Estabilidad.
  • Condiciones.
  • Permanencia.
  • Simplicidad.
  • Riesgo de futuras revisiones.

Es una función diferente a la del comparador. Y posiblemente sea precisamente ahí donde mejor encajan ambas tecnologías.

La combinación de ambas herramientas resulta mucho más potente

El procedimiento más razonable sería dividir el trabajo en dos fases.

Primera fase: Electro Ahorro

Utilizar la aplicación para introducir la curva anual de consumo y hacer competir un catálogo amplio de tarifas bajo exactamente las mismas condiciones. De ahí podríamos obtener, por ejemplo, las cinco mejores:

  • EsLuz Energías
  • Imagina Energía
  • Som Energia
  • Imagina Energía
  • Iberdrola

Segunda fase: inteligencia artificial

Entregar esas finalistas a la IA y pedirle que las examine en profundidad. Entonces la IA puede centrarse en algo mucho más manejable:

  • Verificar el precio.
  • Comprobar las condiciones.
  • Identificar promociones.
  • Comprobar permanencia.
  • Explicar diferencias.
  • Ayudarnos a elegir.

Esto reduce muchísimo uno de los principales problemas de una IA: tener que descubrir por sí sola todo el mercado eléctrico.

Y reduce también una limitación del comparador: ofrecer un ranking sin interpretar necesariamente todo lo que hay detrás de cada contrato.

La prueba ofrece una lección bastante clara

El resultado más importante no es realmente que una tarifa cueste 566,83 euros o 608,61 euros. La enseñanza está en cómo se llega a esa cifra. 

La inteligencia artificial procesó correctamente la curva de consumo y fue capaz de realizar cálculos muy próximos a los de una herramienta especializada. Eso demuestra que puede ser utilizada seriamente para estudiar una factura eléctrica, pero su recomendación final quedó limitada por el número de tarifas consideradas.

En cambio, Electro Ahorro, al disponer de un catálogo mucho más amplio, localizó alternativas significativamente más económicas. 

Es decir: La IA fue buena evaluando las candidatas que conocía. Electro Ahorro fue mejor encontrando las candidatas que había que evaluar.

Esa diferencia es fundamental.

Conclusión: ¿es mejor utilizar una IA o Electro Ahorro?

Si la pregunta es exactamente: «¿Cuál es la tarifa eléctrica más barata para mi consumo anual?»

Entre las dos opciones elegiría una herramienta específica como Electro Ahorro. La razón principal no es la precisión de las operaciones matemáticas. En ese apartado, la prueba demuestra que la IA puede acercarse muchísimo al programa especializado.

La razón decisiva es otra: Electro Ahorro compara muchas más tarifas mediante un procedimiento homogéneo y específicamente diseñado para ello.

La inteligencia artificial recomendó una tarifa cuyo coste estimado era de 608,61 € anuales. Electro Ahorro calculó esa misma tarifa en 606,75 €, confirmando que la estimación de la IA era bastante buena. Pero además encontró una opción de 566,83 € y numerosas alternativas intermedias que la IA no había considerado.

Por eso, para la función estricta de encontrar la tarifa más barata, el programa especializado resulta más fiable.

Ahora bien, una vez obtenido el ranking, la situación cambia. La inteligencia artificial puede ser extraordinariamente útil para revisar, interpretar y cuestionar el resultado. Puede ayudarnos a descubrir que los 28 céntimos que separan a las dos primeras tarifas son irrelevantes, analizar condiciones de contratación, evaluar la estabilidad de los precios o determinar si merece la pena cambiar de comercializadora.

Por tanto, la mejor solución no consiste necesariamente en escoger uno y descartar el otro. La combinación más sólida sería: 

Electro Ahorro para calcular y clasificar el mercado. La inteligencia artificial para analizar las mejores opciones y ayudar a tomar la decisión final.

Pero si obligatoriamente tuviéramos que elegir una sola herramienta para averiguar qué tarifa nos costará menos con nuestros consumos reales, los resultados de esta prueba favorecen a Electro Ahorro, no porque la IA calcule mal sino porque, para encontrar el mejor precio, conocer todas las alternativas relevantes es tan importante como calcularlas correctamente.

Como se realizó la prueba

Modelo utilizado: GPT-5.6 Sol de OpenAI, un modelo disponible en los planes de pago compatibles de ChatGPT. Los usuarios de los planes Free y Go no tienen acceso a Sol y utilizan por defecto GPT-5.6 Luna, un modelo más rápido y de menor capacidad, por lo que los resultados obtenidos con una cuenta gratuita podrían diferir de los mostrados en esta prueba. 

Prompt utilizado:

Actúa como un experto analista del sector eléctrico en España. Te adjunto un archivo (CSV/Excel) con el registro de mi consumo eléctrico hora a hora del último año descargado de mi distribuidora.

Tu objetivo es analizar mi curva de carga de consumo real y calcular qué tarifas eléctricas actuales (del mercado libre y regulado) me ofrecerían el mayor ahorro en la factura anual.

Por favor, realiza el análisis siguiendo estos pasos:

1. Procesamiento de datos: Mide mi consumo total anual en kWh, la distribución de consumo por periodos (punta, llano y valle) y las potencias máximas demandadas en P1 y P2.

2. Cálculo completo de la factura: Para cada tarifa analizada, incluye:

  • Término de energía (kWh consumidos × precio del kWh en cada tramo).
  • Término de potencia contratada en P1 y P2 (€/kW/año).
  • Peajes, cargos del sistema y alquiler del equipo de medida.
  • Impuestos aplicables (Impuesto sobre la Electricidad e IVA / IGIC según corresponda).

3. Comparativa de mercado: Compara mi consumo contra las principales ofertas actuales de precio fijo, discriminación horaria de 3 tramos y tarifas indexadas (PVPC).

Formato de respuesta deseado:

- Resumen de mi perfil energético: Consumo total (kWh), % consumido en punta/llano/valle y recomendación sobre las potencias contratadas óptimas.

- Tabla comparativa ordenada (de menor a mayor coste anual):

  | Comercializadora | Nombre de Tarifa | Modalidad (Fija / 3 Periodos / Indexada) | Coste Anual Estimado (€) | Ahorro Anual (€) |

- Análisis detallado del Top 5 de tarifas: Precios unitarios aplicados (€/kWh y €/kW/día), condiciones contractuales (permanencia, revisiones, servicios adicionales obligatorios) y letra pequeña.

- Supuestos y precios aplicados: Muestra la lista de precios unitarios exactos que has utilizado para cada simulación y la fecha de referencia de dichas ofertas.

En cuanto a la curva de consumo, conviene señalar que no todo el mundo sabe cómo descargar de su distribuidora el fichero con el consumo horario. En este caso he querido proporcionar a la inteligencia artificial la mayor cantidad posible de información real, utilizando directamente los datos de consumo registrados por la distribuidora durante todo un año.

El prompt utilizado para generar el artículo fue el siguiente:

Compara los resultados obtenidos con tu informe y realiza un artículo en profundidad para un blog cuyo tema principal será la fiabilidad de una IA aconsejando una tarifa de electricidad a partir de los datos anuales de consumo con respecto a los cálculos realizados con la aplicación. 

Al final de dicho artículo genera un conclusión razonada indicando si es mejor utilizar la IA o una herramienta específica como Electro Ahorro para averiguar la mejor tarifa de electricidad.

Hay otro aspecto que considero importante: el tiempo y los recursos necesarios para obtener el resultado. En esta prueba, GPT necesitó más de 14 minutos para completar el análisis y consumió una cantidad apreciable de tokens de mi cuenta, mientras que Electro Ahorro, además de ser una aplicación gratuita, realizó los cálculos y mostró los resultados en apenas unos segundos.

También es importante señalar que Electro Ahorro incorpora en sus cálculos determinados descuentos procedentes de promociones y códigos de amigos disponibles en la propia aplicación. Por este motivo, algunas de las diferencias observadas frente a los cálculos de la IA pueden deberse precisamente a la aplicación de esos descuentos adicionales.

Además, conviene tener en cuenta que mi consumo anual es relativamente bajo en comparación con el de muchos otros hogares. Además, debido a las condiciones climáticas de Canarias, mi consumo se mantiene bastante estable a lo largo del año, sin grandes variaciones estacionales. Esta situación puede ser muy diferente en la Península, donde las temperaturas más extremas suelen provocar aumentos importantes del consumo en invierno y verano por el uso de calefacción y aire acondicionado. Estas diferencias en el perfil de consumo pueden alterar de forma significativa qué tarifa resulta más económica para cada usuario.

Otra cuestión es que he utilizado un suministro sin autoconsumo. Con excedentes, baterías virtuales, etc. estoy seguro que la IA se haría la picha un lío y los resultados serían muy diferentes.

Por último, este artículo, hasta llegar a la conclusión final, ha sido generado íntegramente mediante inteligencia artificial para que no se diga que favorezco a mi aplicación. Mi intervención se ha limitado a dar formato al texto, reorganizar algunos párrafos y añadir algunas anotaciones y aclaraciones personales para facilitar la interpretación de los resultados y contextualizar mejor determinadas conclusiones.


Comentarios